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PARA ENAMORADOS DE LA BIOÉTICA Y PARA LOS QUE QUIERAN ENAMORARSE DE ELLA. Pasa, estás en tu casa.
DEJAME QUE TE CUENTE
Narrar es guerrilla contra el olvido, ese que sin duda seremos. Solo la Medicina y las narraciones pueden tolerar la certeza de que ninguna historia humana acaba bien. Así que, mientras nos fingimos inmortales, pasa... y cuéntanos, disfruta escuchando las historias de los otros, que podrían ser las nuestras... porque el sufrimiento nos hace iguales, hasta llegar a Ítaca.
lunes, 20 de abril de 2015
jueves, 16 de abril de 2015
Galeano y los nuevos pecados capitales
Eduardo Galeano reformuló los siete "pecados capitales" de la sociedad actual (aunque francamente cuesta elegir "solo" siete...)
1. El racismo, la tradición colonial que sigue mutilando el espléndido arco
iris de la diversidad
2. El machismo, la negación de la mujer
3. El autodesprecio, la manía de escupir en el espejo y mirarse con los ojos del amo
4. La opresion, eso que antes llamaban capitalismo "y ahora tiene
el refinado nombre de economía de mercado"
5. El despotismo, "los sistemas
educativos que deseducan y los medios de comunicación que incomunican"
6. El mundicidio, el empeño
autodestructivo de la sociedad de consumo
7. La tiranía del miedo, que nos lleva a
aceptar la realidad en vez de cambiarla, y a repetir la historia en vez
de alterarla.
"La democracia tiene miedo a recordar, las armas tienen miedo a la
falta de guerra y los hombres tienen miedo a la mujer sin miedo".
Se le olvidó el octavo: el pecado capital de no leerle
Por ejemplo, El libro de los abrazos
Para siempre, tu recuerdo

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lunes, 13 de abril de 2015
13 de abril, día de la atención primaria
¡Vamos a celebrarlo!
Porque ser médico de familia ¡¡mola!!
Porque nos sentimos muy orgullosos (nos sobran los motivos)
Porque estar tan cerca es un honor y un privilegio
Por tantas y tantas miradas cómplices
Por esas cajas de bombones tan llenas de cariño, reconocimiento y respeto
Por tantas lágrimas presenciadas
Por los nudos en la garganta compartidos en silencio
Y por las sonrisas,
los buenos días sinceros,
el cálido apretón de manos en el umbral de su casa,
y esa preciosa preocupación el día que no pasamos consulta
(no se habrá marchado la doctora, ¿verdad?, ¿no estará enferma?)
Yo no sé a tí, pero a mí me encanta ser médica de familia
Un vídeo para seguir disfrutando
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martes, 31 de marzo de 2015
domingo, 22 de marzo de 2015
Cuidados paliativos TAMBIEN en atención primaria
Hay dos mensajes de la prensa que me sacan de mis casillas
El primero es el dato que enfatiza a las mujeres como "víctimas de primera clase": en un atentado, de los muertos, tantos eran mujeres. En las pateras, de los inmigrantes rescatados tantos son mujeres. ¿Tiene un plus el muerto hembra? ¿Es algo significativo ser inmigrante hembra? Entiendo que se especifiquen las víctimas en niños y quizá embarazadas (por ser dos vidas las que se ponen en juego) pero ¿qué diferencia hay entre que un terrorista me mate a mí, Beatriz, o a mi hermano Javier? No llegaré a entenderlo, nunca. La frasecita "las mujeres y los niños primero" creo que debería haberse hundido con el Titanic.
La segunda nota informativa que me saca de mis casillas es que hasta la propia Reina de España diga que en este país se muere mal porque no hay Unidades de Cuidados Paliativos para todos. Lo dice y se queda tan conforme. Y al decirlo, además de generar alarma y caos en los ciudadanos, ningunea (de nuevo, una más) a los médicos de familia, especialistas en personas sanas, enfermas y moribundas. Auténticos médicos compasivistas, estamos y estaremos siempre ahí, "en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe" (Por cierto que de la mal entendida compasión hablaremos también otro día).
Ni hay Unidades superespecializadas en cuidados paliativos para todos ni tiene que haberlas.Lo que tiene que promoverse, de una vez por todas, no es (de nuevo, una más) la superespecialización de la muerte (que andamos también medicalizando) sino una transversalización de los cuidados paliativos para que TODOS, TODOS, TODOS los médicos y profesionales sanitarios sepan cómo enfrentarse a la muerte y no le den la espalda refugiados en la superespecialización.
Yo creo que los médicos de familia sabemos, podemos y queremos estar ahí. De hecho, estamos, aunque (de nuevo, una más) se nos ningunee y nadie se acuerde de que nosotros, en general, somos los que estamos más cerca y más enterados de lo que le va pasando a las personas cuando les sale "la hoja roja" en el calendario.
Así que, si pudiera ser, no estaría mal desdramatizar el hecho de que no haya tantos especialistas en la muerte (y tiene que haberlos, claro está, para los casos más complejos). Y dramatizar el hecho de que la mayoría de los médicos, amparados en esa especilaización, le siga dando la espalda a la muerte y al dolor.
Pero del manejo del dolor mejor hablamos otro día.
El primero es el dato que enfatiza a las mujeres como "víctimas de primera clase": en un atentado, de los muertos, tantos eran mujeres. En las pateras, de los inmigrantes rescatados tantos son mujeres. ¿Tiene un plus el muerto hembra? ¿Es algo significativo ser inmigrante hembra? Entiendo que se especifiquen las víctimas en niños y quizá embarazadas (por ser dos vidas las que se ponen en juego) pero ¿qué diferencia hay entre que un terrorista me mate a mí, Beatriz, o a mi hermano Javier? No llegaré a entenderlo, nunca. La frasecita "las mujeres y los niños primero" creo que debería haberse hundido con el Titanic.
La segunda nota informativa que me saca de mis casillas es que hasta la propia Reina de España diga que en este país se muere mal porque no hay Unidades de Cuidados Paliativos para todos. Lo dice y se queda tan conforme. Y al decirlo, además de generar alarma y caos en los ciudadanos, ningunea (de nuevo, una más) a los médicos de familia, especialistas en personas sanas, enfermas y moribundas. Auténticos médicos compasivistas, estamos y estaremos siempre ahí, "en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe" (Por cierto que de la mal entendida compasión hablaremos también otro día).
Ni hay Unidades superespecializadas en cuidados paliativos para todos ni tiene que haberlas.Lo que tiene que promoverse, de una vez por todas, no es (de nuevo, una más) la superespecialización de la muerte (que andamos también medicalizando) sino una transversalización de los cuidados paliativos para que TODOS, TODOS, TODOS los médicos y profesionales sanitarios sepan cómo enfrentarse a la muerte y no le den la espalda refugiados en la superespecialización.
Yo creo que los médicos de familia sabemos, podemos y queremos estar ahí. De hecho, estamos, aunque (de nuevo, una más) se nos ningunee y nadie se acuerde de que nosotros, en general, somos los que estamos más cerca y más enterados de lo que le va pasando a las personas cuando les sale "la hoja roja" en el calendario.
Así que, si pudiera ser, no estaría mal desdramatizar el hecho de que no haya tantos especialistas en la muerte (y tiene que haberlos, claro está, para los casos más complejos). Y dramatizar el hecho de que la mayoría de los médicos, amparados en esa especilaización, le siga dando la espalda a la muerte y al dolor.
Pero del manejo del dolor mejor hablamos otro día.
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viernes, 20 de marzo de 2015
¿Se puede denunciar la violencia psicológica?
La última gota es un corto que nos muestra la dificultad de denunciar la violencia psicológica, y cómo el sistema judicial puede ser la última gota en la tortura a las mujeres que sufren violencia de género.
El discurso ante los casos de muerte de mujeres a manos de sus parejas o ex-parejas siempre comienza con el dato de si denunciaron o no, como si fuera el dato más relevante, incluso el único relevante. ¿No sería preferible promover la petición de ayuda especializada, más que enfocar tan solo la salida en la vía judicial? La pregunta debería ser: ¿Había pedido (y obtenido) ayuda especializada esta mujer que acaba de morir a manos de su pareja o ex-pareja? Porque dentro de esa ayuda global e integral se contemplará también la denuncia, cuando y cómo mejor proceda.
Que las leyes no resuelven todos los problemas lo sabemos desde hace años. No podemos pretender que todas las mujeres puedan denunciar (y probar) los hechos del maltrato (tan sutil, tan sostenido, tan íntimo y privado), sobre todo el de índole psicológica y sexual. Pero podríamos ofrecer un mensaje bien diferente:
ANTE EL MALTRATO, PIDE AYUDA ESPECIALIZADA
El discurso ante los casos de muerte de mujeres a manos de sus parejas o ex-parejas siempre comienza con el dato de si denunciaron o no, como si fuera el dato más relevante, incluso el único relevante. ¿No sería preferible promover la petición de ayuda especializada, más que enfocar tan solo la salida en la vía judicial? La pregunta debería ser: ¿Había pedido (y obtenido) ayuda especializada esta mujer que acaba de morir a manos de su pareja o ex-pareja? Porque dentro de esa ayuda global e integral se contemplará también la denuncia, cuando y cómo mejor proceda.
Que las leyes no resuelven todos los problemas lo sabemos desde hace años. No podemos pretender que todas las mujeres puedan denunciar (y probar) los hechos del maltrato (tan sutil, tan sostenido, tan íntimo y privado), sobre todo el de índole psicológica y sexual. Pero podríamos ofrecer un mensaje bien diferente:
ANTE EL MALTRATO, PIDE AYUDA ESPECIALIZADA
y cuando estés preparada y asesorada y si es procedente, denuncia.
sábado, 14 de marzo de 2015
Perplejidad ética en residentes de MFyC
Queríamos saber si los aspectos éticos de la medicina de familia causaban perplejidad a los residentes. Así que fuimos a buscar en sus incidentes críticos y esto es lo que encontramos.
Cuando menos, da que pensar...
Cuando menos, da que pensar...
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