DEJAME QUE TE CUENTE

Narrar es guerrilla contra el olvido, ese que sin duda seremos. Solo la Medicina y las narraciones pueden tolerar la certeza de que ninguna historia humana acaba bien. Así que, mientras nos fingimos inmortales, pasa... y cuéntanos, disfruta escuchando las historias de los otros, que podrían ser las nuestras... porque el sufrimiento nos hace iguales, hasta llegar a Ítaca.

domingo, 15 de enero de 2017

ASI EN LA PLAYA COMO EN LA NIEVE

En estas últimas mañanas encuentro escarcha en los coches, camino del centro de salud (tengo trabajo, mis vecinos tiene coche). El vaho de mi boca me recuerda que hace frío (tengo abrigo –varios–, guantes, bufanda –muchas más de las que necesito–, acabo de darme una ducha caliente en casa). No he tenido que hacer ninguna cola esta mañana ni para calentar la leche (en casa hay varios litros) ni para tostar el pan (de molde, de una archiconocida marca multinacional). Mientras desayunábamos hemos escuchado las principales preocupaciones de este país durante el mes de enero (vivo en el “primer mundo”): si este año la cabalgata de Reyes ha sido “perdonable” (un niño y unos cuantos hombres formando una fila… qué coincidencia con las fotos), unos cuantos expertos asesorando a padres en talleres especializados sobre la edad óptima a la que los niños deben tener su –primer– Smartphone (mis hijos tienen uno cada uno, yo tengo otro), además de cuántos paquetes con regalos es conveniente que cada niño abra –no que juegue sino que abra– la noche de Reyes. 

A mí también me parecen asuntos preocupantes.

Apuro el té y apago la tele (tengo dos teles en casa) y salgo como cada mañana hacia el centro de salud (soy médica de familia, ya te dije que tengo trabajo y no me juego la vida trabajando). Por un instante se me pasan por la cabeza algunas de las causas de muerte que podrían aparecer en mi certificado de defunción pero no se me ocurre que pudiera poner: Hipotermia. Impacto de metralla. Derrumbe de su casa arrasada en un bombardeo. Yo vivo en un país si más guerras que las políticas. Hay paz (relativa y no perfecta pero paz). Puedo sentirme razonablemente segura. También mis hijos, que tienen  todo lo que pueden necesitar (todas las necesidades básicas cubiertas, todas) y bastantes cosas que no necesitan. Estudian (hay colegios, institutos), hacen deporte (hay polideportivos), tienen bibliotecas públicas –a las que no acuden– llenas de libros –que mis hijos no leen, prefieren los videojuegos–.

Esta es mi rutina de cualquier día de enero, como podría haberlo sido para una médica de familia siria una mañana cualquiera de enero de hace seis años. Ella y yo, compartiendo aún el entusiasmo por un oficio hermoso que se presta a escuchar, acompañar y aliviar los sufrimientos ajenos. Sin que ella dejara de cumplir con sus rutinas, sus horarios, sus obligaciones (igual que yo con las mías) todo se vino abajo. Ahora la rutina es la del miedo, la del terror, la del pánico. Durante seis largos años, cada día. Ya no hay trabajo. Ni coches aparcados. Ni ducha caliente. Ni desayuno, ni leche, ni pan de molde tostado. Frío sí, mucho, persistente. Sin abrigo, ni guantes, ni bufandas. Ella cambió su centro de salud por un bote hinchable en el que se subió con sus dos hijos, sin Smartphone ni paquetes de regalos ni fotos en la cabalgata de Reyes. Creyó que podría atravesar el mar helado y alejarse del miedo y de la muerte. Creyó que podría refugiarse en el primer mundo de cabalgatas de Reyes y buenos propósitos solidarios.
Ahora está haciendo cola a veinte grados bajo cero con una manta congelada sobre los hombros, congelado el rostro por el que ya no bajan las lágrimas que dejó de derramar hace nueve meses cuando llegó a Lesbos (sin Smartphone y sin sus dos hijos que cayeron del bote hinchable y se ahogaron en el mar helado).
Ella no sale en la foto que circula por las redes sociales y que yo veo esta mañana en Twitter, en mi Smartphone, camino a mi trabajo, con mi abrigo, mis guantes y una de mis muchas bufandas. Ella no, ni sus hijos (sin tumba, solo el mar como camposanto). Y yo pienso si no debería hacer algo más que retuitearla (la foto, la fila, el paraje helado como un Auschwitz del siglo XXI), hacer algo más que poner un emoticono triste, muy triste, el emoticono más triste que encuentro. Pienso en hacer una donación extra a ACNUR (soy socia de ACNUR, de UNICEF, de CRUZ ROJA, de SAVE THE CHILDREN y alguna otra) (soy socia, no beneficiaria). Pienso. No actúo. Siento. No actúo. Pienso al menos compartir la indignación que siento. Pienso decir algo. Pero me callo. Parece obvio que no servirá de nada.

¿Y si sirviera? ¿Y si tú tampoco te callaras? ¿Y si pudiéramos hacer una cabalgata mágica de verdad que terminara con esas denigrantes condiciones de vida en los campos de “refugiados”? ¿Y si pudiéramos parar la guerra? 

No sé cómo hacerlo. Sinceramente no sé cómo hacerlo ni qué hacer que sirva de algo. Pero no quiero seguir callada. Silencio cómplice, como tantos de la historia, que mira, se indigna y calla.

#CONLOSREFUGIADOSyonomecallo 
¿Y tú? ¿Tú también te callas o alzas tu voz?


¿HASTA CUANDO CALLADOS?

NADA -y repetimos: NADA- de los que nos diferencia y nos separa a los humanos como individuos y como colectivos que formamos parte de comunidades y países puede estar por encima y ser más importante que el sufrimiento y las vidas de los que estos días y meses se encuentran atrapados en países en conflicto y/o huyendo de ellos.

Desde nuestra posición en el mundo como individuos y como parte de asociaciones, colectivos, partidos, países a los que podamos pertenecer, nos exigimos a nosotros mismos y exigimos a nuestros colectivos, asociaciones, partidos y países participar y trabajar en la búsqueda de cauces y caminos para que las personas podamos vivir con dignidad por el mero hecho de serlo y en contextos pacificadores

Grupo de trabajode  BIOÉTICA de SOMAMFYC

NO SOLO DUELEN LOS GOLPES

Un monólogo sobre la violencia machista, contando desde las entrañas, desde la desnudez de la experiencia que a veces resulta innombrable. Pamela nos regala su voz, su palabra, su energía para decir que YA BASTA de tanta desigualdad y violencia



Hay muchas oportunidades de ver y escuchar este monólogo. Consúltalas aquí:
https://nosoloduelenlosgolpes.wordpress.com/

 También puedes verlo en esta grabación de una sesión en un instituto



martes, 3 de enero de 2017

Cine de calidad: Paterson y Frantz

Dos buenas películas que nos enseñan a afrontar la vida con sencillez, y a asumir la muerte

Paterson, de Jim Jarmusch

Imagen relacionada

Frantz, de F. Ozon

Resultado de imagen de frantz
 

John Berger, un gran artista

Ha muerto John Berger después de 90 fructíferos años de vida.

Resultado de imagen de john berger

Artista incansable que nos enseñó algunos modos de ver diferentes.


Practicó casi todas las artes con espíritu crítico y de denuncia social.
Imprescindible para este blog y los médicos de familia su "ensayuela" (mitad ensayo, mitad novela): Un hombre afortunado. Y un libro delicosamente ilustrado: Cataratas

Resultado de imagen de john berger un hombre                          Resultado de imagen de john berger cataratas

Pero hay más, mucho más: fotografía, guiones de cine, poesía...
Afortunados los que tuvieron el placer de conocerle y los que hemos tenido la suerte de leerle. Lo seguiremos haciendo

domingo, 27 de noviembre de 2016

Narradores IMPRESCINDIBLES

Porque también se puede (y se debe) narrar con la imágen
Tres fotógrafos españoles que no puedes perderte
Por algo son IMPRESCINDIBLES
Y los tres, premio nacional de fotografia. Por algo será

¿Te los vas a perder?

Gervasio Sánchez



Chema Madoz

 

Isabel Muñoz, IMPRESCINDIBLE 


 Resultado de imagen

jueves, 10 de noviembre de 2016

PELICULAS QUE PUEDEN AYUDAR A AFRONTAR LA MUERTE, LAS PÉRDIDAS Y EL DUELO

El cine como instrumento de adquisición de experiencia ante la muerte, las pérdidas y el duelo 


Resultado de imagen de que bello es vivir





 Dentro del marco del 8.° Congreso Nacional de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos, celebrado en A Coruña en mayo de 2010, Ramón Bayés (psicólogo de Barcelona) y Beatriz Ogando (médica de familia de Madrid) hasta aquel momento desconocidos entre sí, coincidieron como ponentes en una mesa redonda que llevaba por título «Ética narrativa».
Ambos se dieron cuenta de inmediato de que, además de su profundo interés por el desarrollo de los cuidados paliativos, sentían pasión por el cine.

Desde entonces han intercambiado información a través del correo electrónico y, finalmente, su relación a distancia cristalizó en una conferencia conjunta, celebrada el 16 de mayo de 2011 en el Ateneo de Valencia, con el título

En la conferencia, comentaron y facilitaron a los asistentes una lista con las referencias de películas agrupadas bajo los siguientes epígrafes:
  • La vejez
  • El sentido de la vida
  • La trascendencia
  • La culpa
  • La soledad
  • La muerte
  • El suicidio
  • La eutanasia, el suicidio asistido
  • La pérdida y el duelo
  • Acompañamiento en el final de la vida
  • La vulnerabilidad y el deterioro

  • Las profesiones sanitarias

  • Los ritos funerarios


Como el cine es "un ser vivo" la lista se va actualizando  con las nuevas películas que ambos, de forma independiente y consensuada, consideran adecuadas a los subtítulos de la clasificación y tienen, a su juicio, suficiente calidad..

El cine constituye, a su juicio, un buen instrumento de formación y adquisición de experiencia en la toma de decisiones difíciles, que en ningún caso substituye pero si facilita y complementa la que se adquiere a través de la práctica clínica o/y el decurso de la propia vida.

La lista —que lleva por título «Películas que pueden ayudar a afrontar la muerte, las pérdidas y el duelo»— se puede descargar (siempre en su versión más actualizada) desde AQUÍ


lunes, 9 de mayo de 2016

SER MORTAL: la Medicina y lo que importa al final

Atul Gawande, un cirujano con gran capacidad de observación y análisis, ha escrito varios libros en los que reflexiona sobre el ejercicio de la Medicina, sus límites, sus zonas de mejora, sus fortalezas y sus dificultades.

Su último libro: "Ser mortal. La medicina y lo que importa al final" es un regalo, prudente y necesario. ¿Cómo respondemos ante la vejez, ante el final de la vida? ¿Somos capaces de parar a tiempo (ni antes ni después) o nos puede un furor terapéutico dificil de justificar en muchas ocasiones? ¿Sabemos escuchar, preguntar, acompañar? Según afirma su autor: "sobrevaloramos la vida y la seguridad por encima de la sensación de control (por parte de los pacientes), la calidad y la calidez"

 Ser mortal es un libro que se lee casi de un tirón, escrito con un lenguaje sencillo, desde la experiencia vital y profesional de acompañar a morir tanto a los pacientes como a nuestros familiares y amigos.

Destacaría del libro un "listado" de preguntas que pueden ayudar a afrontar mejor ese acompañamiento tan necesario y tan difícil. Comenzar la conversación con una afirmación del tipo: "Estoy preocupado por usted. Me gustaría que las cosas fueran diferentes". Y pasar a explorar los deseos, valores y necesidades de la persona que está frente a nosotros:

- ¿Qué cree que le está ocurriendo?
- ¿Qué cree que le va a pasar?
- ¿Qué es lo que más le preocupa del futuro inmediato?
- ¿Qué teme y que espera que pase?
- ¿Qué cosas estaría dispuesto a sacrificar y cuáles no?
- Si le quedara poco tiempo, ¿qué sería lo más importante para usted?
- ¿Cómo quiere pasar el tiempo en el caso de que su salud empeore?
- ¿Quién quiere que tome las decisiones por usted en caso de que usted no pueda tomarlas?

Preguntas que quizá sería bueno intentar responder desde nuestra propia vida también finita.

domingo, 8 de mayo de 2016

Olvida tu edad: sabios consejos de Ramón Bayés


Ramón Bayés nos vuelve a regalar su sabiduría en este sencillo libro en el que nos hace unas propuestas tan sensatas que no hace falta esperar a la vejez para ponerlas en marcha.
Aprender a vivir, a cualquier edad, es la principal propuesta de este libro, "Olvida tu edad", y en general de toda la obra de Ramón Bayés



Un ejemplo que vale más que mil palabras.

Sugerencias que pueden facilitar el buen envejecer/vivir
1. Simplifica tu entorno
2. Practica actividades que consigan absorberte plenamente
3. Enriquece tu vida a través de contactos sociales
4. Intenta ser apasionadamente creativo
5. Trata de vivir siempre con atención plena e intenta saborear el ahora
6. Si te sientes pesimista recuerda esta frase: "pasé la mitad de mi vida preocupándome por cosas que nunca sucedieron"
7. Regálate momentos de distanciamiento. Contempla tu vida sin juzgarla
8. Reflexiona sobre el hecho de la vida que es la muerte
9. Ten siempre proyectos y objetivos realistas pendientes
10. Permítete momentos de distracción
11. Lee buenos libros con atención plena; contempla buenas películas con una mirada activa
12. Haz ejercicio regularmente
13. Sé generoso con los que te rodean
14. Intenta encontrarle sentido a tu vida

Nada más. Y nada menos
¿Cuándo empiezas?

lunes, 4 de abril de 2016

Alerta de Salud Pública: la sonrisa de Lary es altamente contagiosa

Muchos lo supieron antes que yo, porque ha sido un hecho evidente y recurrente durante unos cuantos años. Yo me enteré ayer, de golpe, de sopetón y sin previo aviso, sin mascarilla, sin barreras protectoras: la sonrisa de Lary es completamente contagiosa. Quedáis advertidos.

Me habían invitado a una Jornada de Bioética en Pediatría, con amigos y compañeros entrañables. Si he de ser sincera, las reuniones de bioética suelen ser "algo grises", tratando temas tan sesudos y complejos que dejan muy poco espacio a la alegría (bueno, no siempre...). Pero el sábado no fue ni mucho menos un día gris ni plomizo ni aburrido. Luz, energía, entusiasmo, vitalidad llenaron el salón de actos del Hospital Gregorio Marañón. La culpa (sí, sí, la "culpa") no fué del cha-cha-chá, sino de la sonrisa de Lary, una sirena... mejor dicho, una SIRENA realmente especial.

Además de lanzarnos besos redondos y sin fondo nos enseñó, como bien decía Gabo, que "es la vida más que la muerte la que no tiene límites"
Con ella aprendimos que no es lo mismo superación que adaptación, que "justamente lo que no tienes es lo que te empuja a llegar a ser aquello que estás llamado a ser", y que "quien tiene una FAMILIA, tiene un tesoro".

Aprendizaje vital y emocional. 
Disfrute intenso de su presencia y por supuesto de su sonrisa
Un regalo, redondo y sin fondo




Para saber un poco más de Lary puedes ver esta entrevista de Para todos la 2
o leer la historia del comienzo de su "andadura" en la vida en su libro



Lary, el tesón de una sirena

viernes, 25 de marzo de 2016

Sócrates en un Comité de Ética: nuevas ideas para viejos problemas

Para los que llevamos tiempo observando y compartiendo el trabajo de los comités de ética asistencial son evidentes algunos problemas cronificados: pocas consultas, poco contacto con el exterior, poca visibilidad del comité. Problemas comunes a todos los comités, españoles, europeos, americanos...

Pensando en aportar alternativas hemos perfilado un nuevo enfoque más socrático para acercar la reflexión del comité al consultante, para que no sea una reflexión entre expertos que deje al margen a la persona que se acerca al comité. En definitva: democratizar la deliberación, y deliberar CON el consultante, en lugar de seguir deliberando PARA el consultante pero SIN el consultante (un tipo de ¿deliberación paternalista ilustrada?)

Fruto de esta reflexión es el trabajo "Sócrates en un comité de ética: nuevas ideas para viejos problemas" que presentamos (E. Tejera y B. Ogando) como comunicación en el congreso de bioética de la ABFyC en octubre de 2015.

Sería fantástico saber tu opinión


MUSTANG y DIFRET: MÁS CINE SOBRE VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

La violencia de los hombres contra las mujeres no cesa. ¿Lo hará algún día?
Las aportaciones reflexivas desde el cine son muy necesarias y bienvendias

Dos buenas propuestas: Mustang y Difret

Os recomiendo vivamente ver Mustang, con unas interpretaciones magníficas. Más del sinsentido del sometimiento de tantos millones de mujeres, esta en el entorno de Turquía


http://pics.filmaffinity.com/Mustang-895061507-large.jpg 
Y esta otra película basada en hechos reales (lamentables hechos reales): Difret. Etiopía de telón de fondo, y el abuso de hombres sobre mujeres como banda sonora, tan repetida en el mundo.

 http://pics.filmaffinity.com/Difret-157053136-large.jpg

lunes, 21 de marzo de 2016

PERSONALIZAR AL PACIENTE EN EL SISTEMA SANITARIO

Los miembros del Seminario/Satélite de Innovación en Atención Primaria, Bilbao, sobre “Pacientes que lloran y otra consultas sagradas” ha elaborado un necesario dodecálogo para la personalización del paciente en el sistema sanitario. Las autoras directas son Amaia Zabalo (médica de familia, Navarra) y María José Fernández de Sanmamed (médica de familia, Barcelona), con participación de otros miembros del seminario

DODECÁLOGO PARA LA PERSONALIZACIÓN DEL PACIENTE 
EN EL SISTEMA SANITARIO

1.      Mírame a los ojos. Acércate cortesmente. Tócame, tu contacto es importante para mí, dame la mano al entrar…al salir… Sé curios@ e interésate por mí, soy una persona que piensa, siente y actúa. Necesito que me acompañes, y saber de mí facilitará que lo hagas. Tengo una cultura con unos valores y expectativas vitales que vale la pena explorar, tanto como mi cuerpo. Pregúntame por mis circunstancias, mis intereses, mi familia y mi entorno. Trata de percibir mi sentir y solidarizarte profundamente con él. Mi historia es única, todos somos distintos, en la alegría y en el sufrimiento, por favor, no lo olvides.

2.      No soy un número, una cama, un órgano o un diagnóstico aislado. No soy “príncipe/princesa“, ni “guapo/guapa” ni “corazón“. Soy persona, no una cosa, ni siquiera anestesiada.

3.      No des por hecho vínculos ni expulses de forma sistemática a mi acompañante de la habitación o consulta. Al igual que puede perturbar nuestra relación, puede llegar a ser un aliado terapéutico y apoyo imprescindible a la hora de enfrentar mi enfermar. Soy persona, soy familia y soy comunidad.
A veces me siento débil y necesito que me acompañen, te lo haré saber. Otras, preferiré que mi familia no se entere de “esto” por el momento.
Escúchame. Comprende mi sufrimiento y no lo desprecies con un “Se te ve muy bien” “todo pasa”.

4.      Observa, porque es terapéutico: mis silencios, mis gestos, las palabras que elijo… estoy creando mi relato vital. Aprende mi música para que nuestra danza siga mi ritmo. Creemos un espacio seguro en el que puedan fluir mi emociones.
Ayúdame a clarificar, a encontrar  los recursos propios y ajenos. Conóceme a fondo para ofertarme alternativas terapéuticas.

5.      Explícame lo que me pasa, los pasos de la exploración y los resultados de las pruebas adaptando tu lenguaje al mío y respetando mi lenguaje simbólico. Necesito entenderlo todo, es difícil seguir la jerga médica. No te enfades ni te irrites si no he comprendido bien. Entiende que quizás no oigo bien. Ten paciencia con mi lentitud, a veces me cuesta moverme. Necesito tiempo para asimilar todo y poderlo explicar a mis familiares y amigos.

6.      Necesito que entiendas, aceptes y toleres mi querer o no querer saber. Tengo un ritmo propio. Conócelo y adáptate suavemente a él. Te pido saber hasta donde puedo, pero no te pido que me mientas.

7.      Entiende que mi voluntad tiene prioridad sobre la tuya y ayúdame con tu ciencia a tomar mis decisiones. Considéralas. Respétalas aunque no las compartas, por favor. Todo forma parte de mi proyecto personal. No seas de l@s que me abandonas por no ser una dócil y ciega seguidora de tus prescripciones. No me conviertas, por ello, en indigna de tu atención. Pregúntame si puedo seguir el tratamiento.
Cada cual tiene miedos distintos y horrores que no quiere vivir en ningún caso. Por favor, pregunta cuáles son en mi caso. Ayúdame a firmar consentimientos.
Ten presente mi mayor anhelo, “tu lealtad conmigo”.

8.      Procura no juzgarme por mi edad, orientación sexual, etnia, lengua, procedencia, profesión, actividad comercial, peso, nivel educativo, enfermedad, arreglo, olor, fealdad, consumo de drogas, lugar que habito… y aunque yo te desagrade, despliega para mí todo tu talento y habilidad terapéutica.
No caigas en la tentación de culparme por mi enfermedad y hábitos de vida, es dañino e innecesario.
Aunque acepto sugerencias, no cometas la torpeza de dictarme los afectos y pensamientos que debo tener.

9.      Comparte un poco de tu vida conmigo. Si estás content@ sonríeme. Tu sonrisa me ayuda, me relaja y aligera mi inquietud. Si estás triste no te preocupes. Tu tristeza me dice que eres tan human@ necesitad@ como yo. Si estás enfadad@, desbordad@ y cansad@ se cuidados@, no me uses como diana de tu violencia, podrías destruirme.
Necesito conocerte, muéstrame tus dudas y limitaciones. Tus valores y principios. Si tienes algo en ti que hace mucho ruido, y no puedes apartarlo en este tiempo de relación conmigo, hazme saber de alguna manera que no soy yo quien lo causa.

10.  Cuando te estorbo, cuando supongo una sobrecarga para ti, ofértame más tiempo para poder decirte todas las cosas que quiero contarte. Soy consciente de que necesitas paciencia conmigo y yo necesito que la fabriques para mí.
A veces soy exigente sin darme cuenta de que hay cosas que no tienen solución, ni médica ni de ningún tipo, pero incluso así me puedes ayudar con tu simple escucha respetuosa.
Busca y alaba cualidades que encuentres en mí, en mi familia y en mi comunidad.

11.  Sé valiente con quienes te mandan y defiende mi bienestar y el de mi familia. Olvida incentivos y guíate por la ciencia y la conciencia.
Si tienes un aprendiz en la consulta, preséntamelo y deja que sea yo quien decida si quiero que esté. ¡No digamos si tiene que aprender técnicas que me harán daño o me expondrán a vergüenza o afectarán a mi intimidad!
Acoge, busca, acepta la ayuda, el conocimiento y la colaboración de otros profesionales. Soy yo, es mi familia, que os necesitamos a todos.


12.  Desearía que me tratases como te gustaría que te tratasen a ti en una situación similar pero teniendo en cuenta mis valores. Con tus conocimientos, aconséjame como si fueras yo mism@.

lunes, 18 de enero de 2016

El valor de leer 2


 
Dicen que segundas partes nunca fueron buenas. Pero nuestra segunda parte del curso de ética narrativa para médicos de familia "EL VALOR DE LEER", ese club de lectura ética, seguro que no te defrauda. Porque hablar de lo que importa, de los valores presentes en lo que hacemos día a día, nunca es un segundo plato, sino uno "principal".

En esta ocasión vamos a prestar atención a otros cuatro valores clave en la medicina de familia
- La honestidad, con la lectura de La isla, de Giani Stuparich
- El acompañamiento, con la lectura de Martes con mi viejo profesor, de Mitch Albom
- La profesionalidad, con la lectura de El árbol de la ciencia, de Pío Baroja
- La solidaridad, con la lectura de Reparar a los vivos, de Maylis de Kerangal

¿TE LO VAS A PERDER?
Apúntate YA aquí

jueves, 7 de enero de 2016

Life feels good

Si La teoría del todo os impactó, tanto por la historia que cuenta como por la impresionante interpretación de Eddie Redmayne, no deberíais perderos esta otra maravillosa lección de vida y de interpretación (Dawid Ogrodnik).

Life feels good nos demuestra que "es la vida, más que la muerte, la que no tiene límites" (GGMárquez dixit)


Pacientes ¿CAPACES?

¿Quién piensa que tomar decisiones es una tarea fácil?


Además de contar con una buena información hay que tener suficiente capacidad para hacer una elección. En cada encuentro, pacientes y médicos toman decisiones, idealmente de forma compartida. A veces surgen dudas sobre si el paciente tiene esa capacidad "suficiente" para decidir eso que está decidiendo en este momento, y que en ocasiones nos parece poco acertado. 
Puedes leer una breve reflexión sobre la capacidad, su interés, su necesidad y su abordaje, con herramientas de ayuda para la toma de decisiones difíciles. 
¿Te la vas a perder? Léela en la revista de la Somamfyc, aquí (páginas 57-59)

¿Hay que tener valor para ser médico de familia?


Más que tener valor, lo que hay que tener son VALORES, muchos. 



Son muchos, sí, pero no son renunciables. Puede que los médicos "seamos contingentes", pero "los valores son necesarios". No nos queda otra que tenerlos presentes y respetarlos. Realizarlos en el día a día (¿no es esa la tarea de la ética, realizar los valores?)

Para ponernos manos a la obra ponemos a disposición de los sanadores inquietos una reflexión sobre los cuatro valores que consideramos "sine qua non", o sea que, sin estos, mejor dedicarse a otra cosa menos humana que la medicina de familia.

¿Cuáles son? La compasión, la confianza, la responsabilidad compartida y el reconocimiento recíproco. 

¿A que te suenan? y... ¿a qué te suenan?

¿Te los vas a perder? Léelo en la revista de Somamfyc, aquí. 

Todo lo que era sólido








Nuestro compañero Miguel Angel García Pérez nos ofrece una lúcida reflexión en torno al libro de Antonio Muñoz Molina 
Todo lo que era sólido

¿Te la vas a perder? Léela en la revista de la Somamfyc, aquí

miércoles, 6 de enero de 2016

Carpe diem

Buenos propósitos para el año que empieza
 


NO TE DETENGAS
 
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...



Algunos atribuyen estas palabras a Whitman, aunque otros lo niegan. Quizá más allá de la autoría lo que importa es lo que las palabras susurran a nuestros corazones

sábado, 19 de diciembre de 2015

¿Nadie quiere la noche?

No es fácil vivir en una noche interminable.

La última historia de Isabel Coixet, Nadie quiere la noche,  nos envuelve en frío, en soledad paulatinamente compartida, en movimientos éticos y en compromisos difíciles de mantener
Una interesante reflexión sobre el valor del acompañamiento 

Una interpretación magnífica de dos mujeres al borde de sus propias biografías: Juliette Binoche y Rinko Kikuchi