DEJAME QUE TE CUENTE

Narrar es guerrilla contra el olvido, ese que sin duda seremos. Solo la Medicina y las narraciones pueden tolerar la certeza de que ninguna historia humana acaba bien. Así que, mientras nos fingimos inmortales, pasa... y cuéntanos, disfruta escuchando las historias de los otros, que podrían ser las nuestras... porque el sufrimiento nos hace iguales, hasta llegar a Ítaca.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Irrational man: Filosofía en el cine

No es ni mucho menos Match Point, pero la útlima película de Woody Allen, Irrational man tiene algunos elementos en común con ella: un conflicto ético y la presencia del azar. No se reflexiona mucho desde la filosofía sobre este elemento, el azar, tan presente en el día a día y en la toma de decisiones.



Una película que comienza nombrando a Kant, algo realmente poco frecuente en el cine
Me recuerda esta genialidad de La momia que habla: Una de Kant y otra de arena, la única canción que incluye el imperativo categórico... ¿te la vas a perder? 




Cine "mortal de necesidad"

Dos películas recientes nos vuelven a ofrecer una oportunidad de oro para reflexionar sobre la muerte

- Corazón silencioso: reflexión sobre la muerte planificada y asistida, premiada en el Festival de Donostia de 2014. Aunque a mi juicio resulta algo "fría" y con un desenlace un tanto forzado, creo que refleja algunos de los conflictos y dificultades que se pueden encontrar las personas que quieren adelantar de forma consciente la fecha de su muerte



- Yo, él y Raquel: una nueva película sobre la muerte en la adolescencia, pero con un enfoque original que prescinde de la clásica historia de amor rodeada de quimioterapia (como en las recientes Bajo la misma estrella o Ahora y siempre). Hay un aire más fresco, sin tanto énfasis en lo lacrimógeno.



De qué hablamos cuando hablamos de morir

De nuevo un caso mediático y dramático nos ofrece la oportunidad de reflexionar sobre la confusión que existe en la terminología que rodea a la muerte.

Son muchas las formas de morir en la actualidad: muerte natural (parece que cada vez más infrecuente), muerte voluntaria (suicidio -asistido o no-, eutanasia), muerte cerebral, muerte por asistolia, muerte social o biográfica...

En el debate sobre la llamada "muerte digna" se mezclan varios términos que sería bueno delimitar y diferenciar, dado que existe suficiente consenso entre los diferentes sectores de opinión como para no llamar a todas las situaciones posibles "eutanasia". Diferenciarla de la limitación (o adecuación) del esfuerzo terapéutico, del rechazo a un tratamiento, de la sedación y del suicidio asistido es un ejercicio urgente y necesario.

No conozco artículo donde se explique mejor que en este excelente trabajo, de lectura obligada y reposada:

Ética y muerte digna: propuesta de consenso sobre un uso correcto de las palabras

martes, 6 de octubre de 2015

¿Es la muerte un asunto político? ¿O meramente médico? ¿O una contienda autonómica?

Casos como el de Andrea sacuden los cimientos de la ética. 
Parece que solo conseguimos avanzar en la reflexión sobre los valores de la mano de casos dramáticos cargados de sufrimiento.

El modo de morir no puede depender 
de la comunidad autónoma en que uno resida

Existen en España cada vez más leyes que intentan regular los alrededores de la muerte. En Galicia la ley es bien reciente. Pero ¿necesitamos más leyes (hasta 17 posibles) o una mejor formación y sensibilización ética? Resulta imposible creer que las leyes sean capaces de regular los múltiples aspectos éticos que rodean las decisiones del final de la vida

La disparidad interautonómica es intolerable, absurda e ilógica (como la de los calendarios vacunales) y en ningún caso responde a las necesidades ni intereses reales de las personas, sino a los posicionamientos ideológicos o políticos y, en no pocas ocasiones, también a los modos de entender el vivir y el morir por parte de los médicos.

Empezar por escuchar a los padres. Consultar a los comités de ética. Y reflexionar, sin dogmatismos, desde la filosofía.

Todos estos pasos son imprescindibles para poder acompañar a las personas en una de las decisiones más difíciles de tomar de toda su vida.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

LA FRATERNIDAD, LA GRAN OLVIDADA EN BIOÉTICA.


Aunque el artículo tiene ya cinco años a sus espaldas y a pesar del ámbito en que se plantea, lanza una pregunta de tremenda actualidad:  

¿es la fraternidad un valor olvidado en bioética? 



La tesis inicial del artículo es que el desarrollo de la Bioética que hoy conocemos se realiza en el ámbito occidental desarrollado y bajo el paradigma de la autonomía kantiana, una autonomía individualista basada en la conciencia del sujeto moral. En un marco socialmente diferente como es el latinoamericano, los autores echan de menos la dimensión social de la bioética, y acuden a la filosofía dialógica de Karl O. Appel, en la que el sujeto adquiere consistencia en la medida en que pertenece a una comunidad de personas con capacidad de argumentación, y cuya autonomía cobra sentido, por tanto, si es comunicativa, es decir, si logra argumentar la decisión tomada teniendo en cuenta los múltiples intereses que puedan existir en esa comunidad. Se alude, además, a la necesidad de contar con un proceso dialógico igualitario, que proporcione a los diferentes individuos afectados la misma capacidad para intervenir en el diálogo, y de no olvidar en ningún caso la perspectiva de los más débiles, en consonancia con lo aportado por la filosofía de la liberación (Dussell).

Lo que se está planteando es si existe un individuo consistente al margen de la realidad social, si la autonomía puede vivirse como una capacidad en la que el individuo decide, de forma solipsista (vitalmente aislado), lo que más le interesa y si la comunidad tiene como único papel asistir pasiva y respetuosamente a dicha toma de decisiones. O si, por el contrario, el individuo ha de reconocer su sustrato social (y, por tanto, no-individual, sino personal, en relación) y proceder a una toma de decisiones que, de forma dialógica directa o virtual, tenga en cuenta los posibles intereses del resto de miembros de la comunidad en su propia toma de decisiones. Porque no sólo el individuo que toma la decisión se construye a sí mismo, también influye y construye, con sus decisiones, al conjunto de la sociedad de la que forma parte.

Estamos ante una invitación clara a un tipo de reflexión bastante diferente a la que estamos acostumbrados a realizar en torno al tema de la autonomía, desde una perspectiva que cuestiona la concepción liberal de la vida extendida por doquier en el ámbito occidental, tanto a diestro como a siniestro del espectro político e ideológico; constituye, por tanto, una interpelación para todos. 

¿Podemos concebir una autonomía absolutamente individual, o debemos más bien aceptar la raigambre y contextualización social de cualquier ejercicio que podamos hacer de nuestra autonomía? 

Una gran pregunta, que requiere grandes respuestas que eviten los riesgos tanto del solipsismo individual como de la represión / presión social y comunitaria que tantos problemas ha generado al desarrollo de las personas a lo largo de la historia.

Miguel Angel García Pérez

lunes, 24 de agosto de 2015

Corn Island, un Haikú de cine

Con una naturalidad profunda, una estética impactante y escasísimos diálogos, el director George Ovashvili construye en Corn Island un canto a la naturaleza que sobrecoge por su belleza y su simplicidad mostrándonos la vida misma con todos sus claroscuros.

Una película perfecta para cinéfilos de los que disfrutan del cine "pequeño" con significado a lo grande. Una joyita que no hay que perderse.



jueves, 20 de agosto de 2015

"Del revés", el mundo de las emociones a escena

Lo de dentro, afuera. Inside out es el título de la última propuesta de Pixar en la que se nos muestra el mundo de las emociones, ese complejo y escurridizo "panel de mando" que tanto tiene que decir en la toma de decisiones.

Que las decisiones éticas tienen mucho que ver con las emociones es algo que cada vez se cuestiona menos. Así que os recomiendo esta película que, con una historia muy bien construida, nos permite reflexionar (meternos dentro) y conocer algo más de cómo las emociones nos gobiernan.

 

Para saber más:  El gobierno de las emociones, de Victoria Camps